lunes, 19 de enero de 2015

Francesco Petrarca, Cancionero II "Soneto CCCXLIII"


CCCXLIII

Recordando el mirar que hoy honra el cielo,
la dorada cabeza, aquella cara, 
y aquella voz angélica y humilde
que me endulzaba, y ahora me acongoja,

no comprendo que pueda seguir vivo,
si aquélla, que más bella o más honesta
en duda nos dejara, no llegase
en mi socorro al despuntar la aurora.

¡Qué dulces y piadosas acogidas!
¡Y cómo atentamente escucha y sigue
la larga historia de mis penas todas!

Después cuando la hiere el claro día,
regresa al cielo, sin poder perderse,
con las mejillas húmedas de llanto.


Francisco Petrarca, Cancionero II, Madrid, Editorial: Cátedra, Colección: Tercera, página 971
Seleccionado por Alejandro López Sánchez. Segundo de bachillerato. Curso 2014-2015

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